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Desde que probé por primera vez la sal de hierbas me quedé prendada de esta sal tan especial.

Comencé a consumirla en casa de forma habitual, especialmente para mí, pero desde hace un año, más o menos, he comenzado a hacerla yo misma en casa…

¡Y es que es tan sencillo hacerla! Por eso me he decidido a compartirlo contigo, porque es una receta que se hace en unos minutos y es totalmente personalizable.

Beneficios de la sal de hierbas

La sal de hierbas, no es solo una sal aromatizada, es mucho más.

  • Al ser baja en sodio, está indicada en personas que quieren cuidar su tensión arterial o tienden a tener la tensión alta. Incluso personas que padecen de hipertensión.
  • Es una sal digestiva, llena de minerales y vitaminas, gracias a las plantas aromáticas y hortalizas que lleva en ella.
  • Es una sal personalizable. En función de nuestros gustos podemos combinarla con unas plantas u hortalizas, según prefiramos.
  • Es una sal aromatizada, ideal para la cocina. Esta sal se usa mucho en cocina profesional.

Nota: Esta sal de hierbas es una buena opción para reducir el consumo de sal diaria. Pero si tienes hipertensión, necesitas hacer tus revisiones con tu médico o enfermera de forma puntual. Te recomiendo que leas este artículo sobre remedios naturales para la hipertensión.

El vídeo de la receta

Ingredientes

  • 190 gr. de sal marina gorda, sin refinar.
  • 20 gr. de tomillo seco.
  • 20 gr. de romero seco.
  • 140 gr. de cebolla.
  • 10 gr. de ajo.

Te recomiendo que uses una sal marina sin tratar, cuanto más natural mejor. Pero si no la encuentras, usa la sal gorda que puedas conseguir.

Justo en el vídeo he usado las plantas secas, pero lo mejor para mí es usar planta fresca si se tiene. Eso si, dos consejos si usas planta fresca: debes doblar al menos la cantidad de planta de la receta y la sal final se tendrá que secar un poquito más de tiempo.

Opciones de ingredientes

A mi me encanta el tomillo y el romero, siempre tengo en casa y los uso muchísimo, pero puedes usar otras plantas como perejil, orégano, comino, albahaca, eneldo, mejorana, etc…

Y de hortalizas, a parte de la cebolla y el ajo, puedes usar; puerro, cebollino, cebolleta, apio, hinojo (el bulbo)…

Y, por supuesto, si quieres puedes añadirle algas como la kelp, pero cuidado si padeces de la tiroides, ya que son muy ricas en yodo.

Hay plantas medicinales que podríamos incluir, un buen ejemplo es la ortiga verde (pero seca), es muy rica en minerales y además es diurética. Te animo a que pruebes.

Y si quieres una sal más aromatizada, para cocinar, puedes añadir pimienta (prueba con diferentes tipos de pimientas), la peladura del limón, cayena, mostaza, cúrcuma, jengibre, nuez moscada… todo dependerá para que la quieras, pero piensa que según uses unos ingredientes u otros las propiedades de la sal van a cambiar.

Importante la cantidad de sal

Si queremos que nuestra sal de hierbas sea baja en sodio, es importante que tengas en cuenta estas proporciones: 50 % de sal marina y un 50% de hierbas y hortalizas (si usas planta fresca, debes echar más cantidad ya que perderá el agua).

Mantén esta proporción, incluso si prefieres o lo necesitas, baja la concentración de sal y aumenta la de las hierbas y hortalizas. Tan solo debes encontrar el punto de equilibrio de sabor.

Elaboración

  1. Mete todos los ingredietnes en el vaso del robot de cocina y tritura a tope.
  2. Mira que todo esté bien triturado, si hace falta mueve con una cuchara y vuelve a triturar. Tiene que quedar como una masa o puré. No hace falta que quede en polvo, está bien que queden trocitos. La cebolla y el ajo si que no se deben ver.
  3. Pon papel cebolla en una bandeja de horno.
  4. Echa la sal de hierbas recién triturada en la bandeja del horno y colócala en un lugar aireado, sin humedad y que no le dé la luz directa.
  5. Mueve la sal con cuidado en la bandeja, para que se vaya secando, dos veces al día.
  6. Al cabo de dos o tres días, si está bien seca la sal, envasa en un recipiente de cristal (bien esterilizado y seco) y cierra.

El tiempo de secado va a depender de la época del año en la que estés. Si estamos en verano, posiblemente en un día se seque. Sin embargo, si estamos en invierno, necesitaremos tres o cuatro días.

Yo te recomiendo que estés atento, remuevas de vez en cuando y veas como evoluciona. Para envasar la sal tiene que estar muy seca porque si no se echará a perder por los restos de humedad que puedan quedar.

Más opciones

Aparte de dejarlo secar como te he explicado en el párrafo anterior, se puede meter la bandeja del horno y secarla con el horno a temperatura muy baja.

No creo que sea necesaria esta opción, porque la sal tarda poco en secarse.

Espero que lo pruebes y te encante.

Si te gusta esta receta, te recomiendo que conozcas mi taller de "La botica en tu cocina", estoy segura que te va a encantar.

La entrada Cómo hacer sal de hierbas se publicó primero en Trucos Naturales.